Conclusión

  • Una buena salud sexual brinda la posibilidad de vivir la sexualidad como una dimensión importante en la vida, con satisfacciones personales, con capacidad para disfrutar, para dar y recibir con respeto profundo hacia la otra persona y sus necesidades, y con la responsabilidad que implica asumir los posibles riesgos que puede conllevar.

  • Asumir un comportamiento sexual responsable significa mantener una conducta y un estilo de vida en las relaciones de pareja sobre la base del amor, los sentimientos, la mutua comprensión y el respeto, de manera que se conjuguen con armonía y se eviten conductas de riesgo que puedan originar graves consecuencias para la salud sexual y reproductiva y por tanto, para la vida personal.