Pronombre

El pronombre

El pronombre es, generalmente, un sustituto del nombre o sustantivo; de ahí pro-nombre (en lugar del nombre), y puede desempeñar, dentro de la oración, las funciones correspondientes al sustantivo,  (yo, tú, este: sujeto; me: complemento directo; ti: complemento circunstancial).

Pero en estos ejemplos:

- Este muchacho trabaja cerca de mi casa.

- La muchacha aquella es su novia.

¿Seguirían los pronombres este y aquella funcionando como sustantivos?

Obviamente no.

En ambos ejemplos cubren otras funciones. Este se comporta como determinante del sustantivo muchacho,desplazando al artículo el (el muchacho), mientras aquella modifica a muchacha,precisando que no se trata de esta o esa, sino de la que está más allá: de aquella, que se mantiene como referente activo en la mente de los interlocutores y aunque no es un adjetivo, adquiere en ese contexto una función adjetiva.

No olvidar

Como se ha visto, el pronombre sustituye al sustantivo y cubre sus funciones; lo determina, como lo haría un artículo, o lo modifica, adquiriendo el valor de un adjetivo. Aunque en la Nueva gramática esta categoría se reserva solo para aquellos que cubren las funciones propias del sustantivo (“Nosotros no lo esperábamos”, “Estos no saben nada sobre él”...), en este Compendio siguen tratándose dentro de la categoría del pronombre los que se comportan como determinantes y como modificadores.

Clasificación de los pronombres

Los pronombres constituyen un grupo muy heterogéneo o diverso.

Se clasifican en personales, posesivos, demostrativos, indefinidos, relativos, interrogativos y numerales.

Pronombres personales

Los personales reproducen a las personas del discurso, por lo que siempre funcionan como sustantivos. Constituyen un sistema muy amplio. El siguiente cuadro los resume:

Persona

Número

Pronombres

Primera

singular

yo - me - mi - conmigo

Segunda

singular

tú - usted - te - ti - contigo

Tercera

singular

él-ella- ello- se- la- lo- le- si consigo

Primera

plural

nosotros (as) nos

Segunda

plural

vosotros (as), ustedes os, vos

Tercera

plural

ellos, ellas se, las, los si consigo

En español los pronombres personales de primera y segunda personas (yo, nosotros; tú, usted, vosotros en la norma española, ustedes), usados como sujetos de la oración, muchas veces resultan enfáticos, pues las formas verbales contienen la información gramatical que ellos portan.

En oraciones como “Creo que lo lograré” o “Piensas muy bien sobre ese asunto”, no son necesarios, a menos que se quiera hacer particular énfasis (“Yo creo...”, “Tú piensas”), pero en oraciones como “Ojalá pienses como yo”, “Entre tú y yo lo lograremos” o en otras funciones oracionales como en las expresiones emotivas del tipo “¡¿Quién, yo?!“, se sienten como necesarios.

Pronombres posesivos

Los posesivos expresan posesión o pertenencia en relación con las personas gramaticales del discurso (yo, tú, él, nosotros, vosotros en la norma española, ustedes, ellos) y desarrollan formas cortas o apocopadas (mi, tu, su...) cuando anteceden al sustantivo y cubren las funciones propias de los determinantes (mi grupo), y formas largas (mío/a, tuyo/a, suyo/a) si se posponen y se comportan como modificadores (el grupo mío).

Pronombres

Formas cortas

Formas largas

yo, nosotros (as)

mío (a, os, as) mi, mis

nuestro (a, os, as)

tú, vosotros (as)

tu, tus

ustedes vuestro (a, os ,as)

él, ella, ellos

suyo (a, os, as) su, sus

suyo (a, os, as) su, sus

,

Pronombres demostrativos

Los demostrativos pueden ser determinantes del sustantivo (este libro), realizar función adjetiva (el libro este) o sustituir al sustantivo (este llegó) y asumir cualquiera de sus funciones. En este caso tienen un carácter deíctico (indicador).

Expresan proximidad al objeto indicado Indican posición media con respecto al objeto Indican lejanía del objeto

este, esta, estos, estas, esto ese, esa, esos, esas, eso aquel, aquella, aquellos, aquellas, aquello

Pronombres indefinidos

Los indefinidos, como su nombre lo indica, expresan idea vaga e imprecisa. Pueden comportarse como sustantivos o como adjetivos.

Se consideran indefinidos

-alguien, algo, nadie, nada, quien(es)quiera; también un (uno), algún (alguno), ningún (ninguno) y sus femeninos y plurales; cualquier, cualquiera, cualesquiera; otro, todo, mucho, poco, demasiado, con sus femeninos y plurales; bastante(s), varios, demás y cada.

En función adjetiva pueden anteponerse o posponerse al sustantivo:

algún libro / libro alguno / bastantes panes / día cualquiera

Pronombres relativos

Los relativos son: que, cual, quien, cuyo y cuanto.

Realizan las funciones propias del sustantivo, con la excepción de cuyo, que tiene un comportamiento adjetivo en tanto incide sobre sustantivo (la casa cuyo dueño...).

La función más identificable de este grupo de pronombres es la de introducir oraciones subordinadas adjetivas, dentro de las cuales reproducen al sustantivo que les antecede y con el que establecen concordancia, excepto cuyo que, si bien reproduce al sustantivo que le precede, concuerda con el que le sucede:

- El libro que te traje es de Historia de Cuba.

- El libro cuya autora es Isabel Allende me resultó interesante.

Pronombres interrogativos y exclamativos

Los interrogativos, que también se usan como exclamativos, son:

-qué, cuál, quién y cuánto.

Funcionan como sustantivos (¿Qué quieres?) o como adjetivos (¿Qué libro quieres?).

Son marcas identificativas de las oraciones interrogativas(directas o indirectas, como se verá en los ejemplos que siguen) y de muchas oraciones exclamativas

(¡Qué bien!). Siempre se acentuarán ortográficamente.

¿Qué quería? (oración interrogativa directa)

No dijo qué quería. (oración interrogativa indirecta)

¡Qué noche tan fría! (oración exclamativa pura)

¡¿Quién está ahí?! (oración interrogativa con matiz exclamativo)

Pronombres numerales

Los numerales hacen referencia directa a números, cantidades y magnitudes, y pueden expresar:

  • Cuantificación, expresada en números naturales: uno, dos, tres, cuatro... (numerales cardinales);

  • orden de aparición de los objetos: primero, quinto, décimo, trigésimo... (numerales ordinales);

  • división de una cantidad: mitad, medio, tercio... (numerales partitivos);

  • cantidades contenidas en otras repetidas veces: doble, triple, quíntuplo, décuplo... (numerales múltiplos);

  • conjuntos: decena, centenar, millar... (numerales colectivos);

  • distribución de elementos: cada, sendos, ambos (numerales distributivos).

AtenciónValor del uso del pronombre en el discurso

Como palabras sustitutas, el uso de pronombres en el discurso contribuye a evitar repeticiones que pueden provocar monotonía en el escrito. En tal sentido, su empleo favorece la cohesión en los textos.

Recurrir al pronombre como medio de cohesión contribuye a reforzar la unidad en torno a la idea que se desarrolla y a garantizar la claridad y solidez en su exposición.